Guía · Pie diabético y sensible

¿Qué calzado usar si tienes diabetes?

Actualizado el 27 de octubre de 2026 · Lectura de 4 minutos

Con la diabetes, el pie puede perder sensibilidad y sanar más lento. Por eso un zapato que aprieta o una costura que roza, algo que a otra persona solo le molesta, a ti te puede hacer una herida sin que lo sientas. El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán señala que la fricción o la presión constante del calzado inadecuado es de las causas más frecuentes de úlceras en el pie.

La buena noticia: elegir bien tu calzado es una de las cosas más sencillas que puedes hacer para cuidarte.

Importante: esta guía es informativa y no sustituye la revisión de tu médico o podólogo. Si ya tienes una herida, una deformidad en el pie o tu médico te indicó un calzado especial, sigue sus indicaciones.

Lo que debe tener tu calzado

Estas son las características que los especialistas en pie diabético revisan en el calzado:

Lo que conviene evitar

¿Zapato cerrado o huarache?

Para salir a la calle, a la obra o a lugares donde puedes golpearte, los especialistas suelen recomendar calzado cerrado, porque protege los dedos. Si tienes poca sensibilidad en los pies o ya tuviste una úlcera, pregúntale a tu médico antes de usar calzado abierto.

Para muchas personas con pie sensible, un huarache bien hecho es una buena opción para el día a día en casa, en el calor o cuando el pie se hincha: no aprieta, deja respirar y se ajusta. La clave es que cumpla lo de arriba: horma ancha, interior suave, talón cerrado que sujete y suela antideslizante. Un huarache de tiras delgadas o una chancla no es lo mismo.

Par de huaraches de piel café con doble velcro
Huarache de piel para pie sensible y diabético

Piel genuina suave, horma extra ancha, talón cerrado, doble velcro y suela antideslizante. Café o negro, tallas 22 a 27.

Ver el huarache

Cómo comprar el tamaño correcto

  1. Mide tus pies por la tarde. Durante el día el pie se hincha un poco; si compras en la mañana, el zapato puede quedarte justo más tarde.
  2. Mide los dos pies. Es normal que uno sea un poco más grande: compra la talla del más grande.
  3. Pruébalo con los calcetines que vas a usar.
  4. No compres pensando “ya se aflojará”. Debe ser cómodo desde el primer día.

Hábitos diarios que cuidan tus pies

Preguntas frecuentes

¿Existe un “zapato para diabéticos” que sirva para todos?

No hay uno solo. Lo importante son las características: horma ancha, sin costuras que rocen, material suave, tacón bajo y buena suela. Si tienes un pie de alto riesgo, tu médico te puede indicar calzado o plantillas hechas a tu medida.

¿El velcro es mejor que las agujetas?

Las dos sirven si te permiten ajustar sin apretar. El velcro ayuda mucho cuando cuesta agacharse o usar las manos: abres, metes el pie y cierras.

¿Cada cuánto cambio mi calzado?

Cuando la suela se gaste, el interior se deforme o aparezcan costuras sueltas. Un calzado gastado deja de sujetar y puede empezar a rozar.

Fuentes: Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), materiales del Centro de Atención Integral del Paciente con Diabetes (CAIPaDi) sobre calzado adecuado y prevención del pie diabético; Secretaría de Salud, CENETEC, Guía de Práctica Clínica “Prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación del pie diabético” (GPC SS-005-20).